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Declaratoria de herederos y aprobación del testamento

Por 02/01/2020 Sucesiones
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En este artículo se abordan las características, finalidad y efectos de los autos judiciales denominados declaratoria de herederos, aprobación judicial del testamento y declaración de vacancia; expresando las diferencias entre uno y otro como así también según la clase de heredero de la cual se trate como también la necesidad e importancia de sus dictados en los procesos sucesorios y en qué ocasiones resulta indispensable.

Introducción

La legislación de fondo vigente dispone la metodología mediante la cual las personas que poseen vocación hereditaria conforme a la ley o un acto de última voluntad, verán reconocida tal investidura ante los estrados judiciales.

Este breve artículo tiene por finalidad mostrar los extremos jurídicos mediante los cuales se adquiere el carácter de heredero, su finalidad y los efectos que posee.

Existen dos actos judiciales mediante los cuales el carácter de heredero se le reconoce a los presentantes que acreditan vocación hereditaria ante los organismos jurisdiccionales competentes: la declaratoria de herederos y la aprobación judicial del testamento en cuanto a sus formas.

Podría mencionarse una tercera figura que es la declaración de vacancia, aunque en este último supuesto este acto no constituye investir a heredero alguno sino simplemente declarar derechos en favor de estado justamente ante la ausencia de continuadores del causante.

 

Clases de herederos

El dictado de la declaratoria de herederos posee un efecto diferente según del tipo o clase de herederos de los cuales se trate.

La ley instituye dos clases de herederos: los legitimarios (llamados forzosos en la legislación anterior) y aquellos que no son legitimarios pero que se les reconoce el carácter de continuadores no forzosos del causante ante la ausencia de testamento.

Los legitimarios en resumidas cuentas son: los ascendientes, los descendientes y el cónyuge supérstite del causante, es decir aquellos a los cuales la ley les otorga una porción garantizada en el caudal relicto, si lo hubiere.

Mientras que los herederos legítimos pero no legitimarios son los restantes parientes del causante hasta el 4to grado de consanguinidad (incluyendo el derecho de representación si lo hubiere). Es decir los colaterales.

La sutil pero no menor diferencia es que el dictado de la declaratoria de herederos produce el efecto “erga omnes” de establecer quiénes son los continuadores del causante a los fines registrales y/o de reclamos que deban llevarse adelante en el caso de los legitimarios.

Es decir que la ley dispone que no resulta necesario el dictado de la declaratoria para otros actos que no sean registrales, puesto que la sola acreditación del carácter descendiente, ascendiente o cónyuge acredita la continuidad en la figura del causante, sea tanto en sus bienes como en los demás derechos que el mismo poseía.

Distinto es el caso de los herederos legítimos no legitimarios, los cuales requieren necesariamente el dictado de la declaratoria de herederos para poder ser reconocido su derecho a continuar al causante y estar en posesión de la herencia.

Es decir que no son herederos de pleno derecho sino que requieren el dictado de la pertinente declaratoria de herederos o en su caso aprobación judicial el testamento siendo que estos (los colaterales) no poseen porción legítima, y por ende pueden ser excluidos mediante el pertinente acto de última voluntad.

 

Declaratoria de herederos. Concepto.

La declaratoria de herederos, en tanto acto judicial, es una sentencia de carácter declarativo mediante la cual el Juez reconoce el carácter de heredero de un sujeto siempre en relación a las constancias de autos, sin perjuicio de los derechos de terceros que pudieren presentarse a efectuar reclamos ante el citado Juez.

La declaratoria, como dije precedentemente, es un acto judicial de carácter de sentencia, puesto que a través de ello el Juez dicta un auto definitivo declarativo que tiende al establecimiento de los sujetos que revisten el carácter de herederos del causante.

Es decir, establece el derecho a continuar a una  persona reconociéndolo mediante el pertinente dictado del auto que corresponde, el cual está constituido por la sentencia.

A su vez, este auto judicial es de carácter declarativo, es decir tiende únicamente a declarar los continuadores del causante de acuerdo a las constancias de autos puesto que no constituye sentencia definitiva y puede ser modificado o ampliado por autos posteriores que vengan a complementarla o modificarla según se trate de exclusiones de herederos o incorporaciones en los supuestos de vocación hereditaria conjunta.

La declaratoria de herederos otorga con su mero dictado la posesión judicial de la herencia y permite llevar adelante todas las acciones judiciales que resulten necesarias, ante otros organismos o entidades donde se requiere comprobar el carácter de continuadores del causante por parte de los peticionantes respectivos.

La declaratoria de herederos como tal es uno de los actos de mayor importancia, el primero ciertamente, dentro del proceso sucesorio, en miras de permitir la distribución de bienes posterior y/o efectuar los reclamos que se requieran, puesto que más allá de la posibilidad de disponerse como medida urgente un administrador para efectuar las acciones que se requieran perentoriamente, el primer paso para que todo proceso sucesorio avance y cumpla sus fines es el de determinar judicialmente quiénes son los continuadores del causante, y esta acción únicamente se cumple con el dictado de la declaratoria de herederos.

 

Aprobación judicial del testamento

La aprobación judicial del testamento cumple los mismos fines y efectos que la declaratoria de herederos pero a diferencia de aquella solamente se presenta para distribuir la porción disponible de la herencia, mejorar la porción hereditaria de alguno de los herederos legitimarios o legítimos o en su defecto para instituir herederos cuando no existieren herederos legitimarios del causante.

En el caso de la existencia de un acto de última voluntad de carácter ológrafo o público, el mismo deberá ser presentando ante el respectivo Juez, y este procederá a aprobar en cuanto a sus formas el acto testamentario respectivo. En el caso de los testamentos ológrafos deberá previamente cumplirse con la realización de la pericia caligráfica respectiva para acreditar que la firma y la escritura se corresponden con el puño y letra del causante.

El acto de aprobación del testamento se realiza “en cuanto a sus formas” puesto que el Juez solo verifica que se cumplan los extremos legales extrínsecos del instrumento sin evaluar su contenido intrínseco (las disposiciones), el cual puede ser objeto de disquisiciones posteriores mediante diversas acciones (nulidad de disposiciones testamentarias, nulidad del acto testamentario por vicios de actos jurídicos, etc.).

La aprobación judicial del testamento permite, al igual que la declaratoria de herederos, que el peticionante respectivo adquiera el reconocimiento de su calidad de continuador del testador fallecido. Este acto es indispensable ya que el carácter de heredero en estos casos no se adquiere de pleno derecho sino que requiere el obligatorio reconocimiento judicial mediante el acto pertinente que lo constituye la aprobación judicial del testamento.

 

Declaración de vacancia de la herencia

Finalmente, el último de los actos judiciales que dan origen al reconocimiento de los derechos sucesorios ante el organismo judicial y posteriormente erga omnes es la declaración de vacancia.

En este caso, lo que hace el dictado de esta sentencia judicial es declarar la inexistencia de continuadores legítimos y testamentarios, o bien que existiendo ellos no se dispone del total del patrimonio, estableciéndose que por la porción no dispuesta o bien por la totalidad ante la ausencia de herederos la herencia se reputa vacante, correspondiendo al estado y al denunciante de dicha herencia (en una proporción según las leyes locales) el patrimonio relicto del causante.

Esta declaración, al igual que la declaratoria de herederos y la aprobación judicial del testamento, son sentencias de carácter declarativo que no impiden su ulterior modificación ante la presentación de herederos y/o personas con derechos sobre los bienes relictos (por supuesto, ello sin perjuicio de las disposiciones de la ley referentes a los bienes relictos para el caso que hubieren sido realizados por el estado respectivo que recibió el patrimonio relicto).

 

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Bibliografía recomendada

Declaratoria de herederos y aprobación del testamento 1

Declaratoria de herederos y aprobación del testamento 2 Declaratoria de herederos y aprobación del testamento 3

 

 

 

 

 

 

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Autor Dr. Jorge Germano

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